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28 de junio de 2010

LA FAMOSA CELOPATIA!!


¿Revisas los mensajes que le llegan a tu pareja?, ¿Controlas sus salidas y horarios?, ¿Te molestan sus amistades? ¡Cuidado! Estás en una zona de riesgo.
Celopatía
Si sientes algo de celos pero estás ajeno a las situaciones comentadas, olvídate, tus celos no son peligrosos, pero si haces todas esas cosas y piensas que es mejor estar atento y pensar todo el tiempo mal, entonces eres un peligro para ti y para tu pareja.
Si siempre estás pensando que tu pareja te puede engañar en cualquier momento y por las dudas las torturas con tu desconfianza, entonces sientes inseguridad y no crees que alguien pueda amarte, y sufres y haces sufrir tanto que logras lo que temes o te abandonan. Debes hablar mucho el tema con amigos, familiares y por supuesto con tu pareja
Si en cambio, tú eres víctima de esos celos, entonces no debes ceder: tu pareja debe aceptar a tus amigos, a tu familia, tu trabajo o estudio. Debe aceptarte a ti como eres y con lo que traes. Si no es así, intenta hablarlo y si continúa, huye cuanto antes.

Todos los enamorados, en general, sienten celos, pero hay diferencias entre los celos divertidos y hasta gratos y los que abruman o la indiferencia total. Es triste compartir con alguien que parece sentir que su pareja no es deseable o no le importe lo que haga pero también es insoportable vivir con alguien muy celoso.
Los celos son culturales y por mucho tiempo se pensó que el que más cela más ama y que amar es tener la posesión sobre la otra persona, eso no es bueno y termina con cualquier pareja. La persona celosa es insegura, ha tenido poco afecto o poca libertad y es temerosa, aunque parezca lo contrario teme ser abandonada/o.
Hay quienes conocen a alguien y esperan o pretenden ser los primeros en todo, cuando no es así, hay reproches, si la pareja habla con un compañero de trabajo o estudio se vuelven locos, si suena el teléfono piensan que habla en clave con otro amor, si la pareja se pone muy cariñosa piensa que oculta algo, si esta preocupada y parece indiferente cree que esta pensando en otra persona: ¡Un horror!





Ni hablar de cuando la computadora queda abierta y a mano para revisar su casilla de mail o cuando su cartera es revisada por manos que buscan pruebas y pistas de lo que más teme: la infidelidad.
Esta enfermedad que hace alusión a la patología de celos excesivos por parte de un hombre o mujer hacia su pareja se han convertido en un factor predominante dentro de la red social, suscitándose como tema de debate dentro del ecosistema Facebook.
Es que desde la falsificación de perfiles, robo de contraseñas, descubrimiento entre parejas sobre infidelidades y un largo etc., de problemas y conflictos de este tipo, los celos son un gran tema.
Por esta misma razón la Universidad De Guelph, en Canadá llevo a cabo un reciente estudio sobre precisamente las complicaciones que se pueden suscitar en este aspecto al momento de compartir información delicada.
En datos duros un 74% de los usuarios mantienes a sus ex – parejas como contacto directo dentro de su red de amigos, por otra parte el 95% de los usuarios buscan a sus ex median la opción de búsqueda, para saber por mera curiosidad que es de ellos tanto a nivel personal, emocional como también profesional.


Para evitar caer en estas situaciones es útil pensar que el amor es dar libertad al otro y sentirse libre.
Es un error pensar que los celos locos son símbolo de amor, si crees eso o tienes un novio/ novia que lo cree, olvídalo, aléjate o dile que NO estás dispuesto a soportar más y que debe cambiar. Los celos excesivos son destructivos y no son necesarios en un amor sano.

Consejos para celosos

La enemiga número uno del celoso es la imaginación. Para eliminar los malos pensamientos se recomienda aprovechar la confianza que existe en la pareja y, sin que se vuelva un interrogatorio, contarse mutuamente qué se hizo en los momentos en que no estuvieron juntos.

Además, es básico poder poner en la mesa qué es lo que da celos. "Hay que poder decirle al otro qué actitudes provocan esa emoción. Claro que no hay que hacerlo en los momentos de rabia. Hay que buscar buenas instancias para hablar de temas serios. Tampoco debe discutirse el detalle de cada momento que despertó celos, sino el tema de fondo", aclara el psiquiatra Jorge Sepúlveda.


Es decir, lo recomendable es rayar la cancha con los límites aceptables en la pareja. "Conversar las cosas explicando lo que cada uno espera del otro. Incluso hacer una lista, y después de seis meses, por ejemplo, ver qué se ha cumplido", dice Perla Sanhueza.

Finalmente, no se puede olvidar el autoanálisis. Ver cuánto es fantasía y cuánto realidad. "Si me doy cuenta de que soy celoso, y no tengo ninguna prueba para serlo, entonces el problema es mío y no del otro".

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